Mágica Europa

Europa siempre ha sido hermosa, mágica y atractiva. Poseedora de destinos alucinantes que permiten tener sensaciones nuevas, aprender de curiosas culturas y nuevos lugares. Con todo esto, no duden y apuesten por un romántico recorrido de luna de miel por Europa. Por ejemplo, en 16 días podrán disfrutar de las más preciosas ciudades rodeadas de lagos, monumentos históricos y exquisitas expresiones artísticas, así como vivir la sensación de caminar por calles y rincones de ensueño perfectos para dar rienda suelta a las más variadas expresiones de amor.

El lugar ideal para iniciar el viaje es Madrid. Al llegar, esa misma noche pueden recorrer la Plaza Mayor y disfrutar la movida nocturna, cenando en algún restaurante al aire libre o tomando un trago. Y al día siguiente pueden conocer Toledo, una urbe llena de historia.

El recorrido continúa por las hermosas zonas de pasos de montaña en las tierras de la clásica Castilla, que conforman espectaculares vistas naturales de ese país. Arribando a San Sebastián pasearán por la zona antigua, donde pueden aprovechar para sentarse a recibir la refrescante brisa marina de la playa de la Concha.

El destino siguiente es Francia… Sí, la eternamente romántica Francia. La primera parada es Burdeos, para al día siguiente, atravesar las apacibles explanadas de la campiña francesa llenas de jardines y flores de curiosos colores, además de visitar la Cognac, zona de vinos por tradición. Luego llegarán a la activa y comercial ciudad de Blois, donde pueden hacer algunas compras y conocer el lugar.

En las primeras horas de la noche aribarán a París, que por la mañana es perfecto para realizar una visita panorámica donde podrán observar toda la arquitectura y ornamentación de una de las urbes más hermosas y cultas del mundo. Luego de eso los espera con los brazos abiertos unos de los más famosos museos: Louvre. Por la tarde, un paseo en barco por el apacible río Sena de París, una escena fotográfica perfecta, con el brillo del sol reflejado sobre sus aguas. Ya en la noche pueden trasladarse al barrio Bohemio de Montmartre para degustar algunos platillos en sus restaurantes y observar a sus simpáticos artistas en la calle.

Para finalizar su estancia en la capital del romanticismo y la moda anímense a visitar el Palacio de Versalles y toda la majestuosidad, fastuosidad y lujo que representan sus pasillos bañados en pan de oro y adornados con finas arañas de cristales que cuelgan desde lo alto de sus techos, barnizados con exquisitas obras de arte y diseño renacentista. Paseen por sus divinos jardines y aprecien sus exuberantes estatuas.

La mañana siguiente es recomendable levantarse muy temprano porque se inicia el viaje a Suiza, esa legendaria nación llena de increíbles bosques, praderas y rodeado por inmensas y blancas montañas. Al llegar al mediodía, Ginebra es un lugar muy romántico para la hora del almuerzo, por sus restaurantes ubicados a la orilla del lago Leman. Luego pueden impactarse con la belleza natural de la propia ruta que se dirige hacia las partes más altas de Europa conocidas como los Alpes. Una vez allí pueden hacer una parada en Chamonix, ciudad en las faldas del Monte Blanco, una montaña caracterizada por poseer nieves perpetuas. Al atravesar los Alpes por el túnel más largo del viejo continente llegarán hasta los paisajes alpinos de Italia, atractivos cerros colmados de un verde primaveral que son seguidos por el valle de Aosta.

Saliendo de la zona de Aosta, el paseo se convierte en otro de los momentos más románticos, al llegar a Venencia por medio de la exquisita llanura del río Po. Desde este lugar pueden seguir el curso de la laguna hasta llegar a Rávena para conocer una grandiosa obra de arte hecha edificación: El Mausoleo de Gala Placidia, tapizada con un sinnúmero de pinturas y detalles icónicos que datan de su apasionante época. Luego, pasando los Apeninos italianos llegan a Roma siendo testigos de un hermoso e iluminado cielo estrellado.

Su itinerario románico estará basado en una singular vista panorámica de Roma, que se iniciará con la visita a la Ciudad Eterna y concluirá en San Pedro del Vaticano, exacto y propicio para jurar un amor eterno ante la bendición de Dios. Por la noche, ideal visitar el tradicional barrio de Trastévere, particular por sus pequeños y reconocidos restaurantes.

El último día en Roma pueden usarlo para conocer la zona de Nápoles y la famosísima Pompeya, inspiración para películas que combinan historias el amor y guerra. Luego, visitamos Florencia, localidad de artistas, nobles y cuna del Renacimiento.

En Florencia existen varias opciones para pasar el día como recorrer el centro histórico, sus bulliciosas plazas que dan ánimos a seguir conociendo más cosas o tomarse fotos sobre los bellos puentes de la época del romanticismo.

Partiendo desde Florencia tienen la opción de anclarse en la Pisa y admirar todo el arte arquitectónico que terminan de formar las estructuras de esta tan curiosa torre inclinada. Tras ello el camino se vuelve naturalmente precioso, pues sigue por toda la Riviera Italiana, pasando por las modernas y lujosas ciudades de Santa Margarita y Montecarlo, donde tendrán tiempo para pasear, almorzar y hasta visitar su muy conocido casino, ícono de Mónaco.

Al arribar a Francia nuevamente es preciso visitar Niza. Ahí se pueden dar un tiempo para recorrer la no menos famosa capital de la Costa Azul y su precioso litoral, bañado de una cálida arena y circundada de modernos hoteles. Horas después cambien de rumbo y partan hacia Marsella, una región portuaria llena de vida y comercio donde pueden hacer algunas compras.

Casi al final, rumbo a Barcelona, pasarán por la variopinta zona de Cataluña y por el calmado poblado de Provenza en España. Luego ya en Barcelona recomendamos una vista panorámica de la ciudad. Si lo desean pueden pasear por la metrópoli hasta la hora de viajar a Madrid para el vuelo de retorno a Lima. Qué mejor forma de renovar su amor, conociendo la siempre bella y mágica Europa.

PRECISO
Los circuitos turísticos que se pueden hacer en Europa son muchos. Éstos pueden aumentar la cantidad de lugares a conocer. El periodo de dichos recorridos varía entre 16 y 26 días aproximadamente. El punto de inicio de los circuitos generalmente es la ciudad de Madrid, España. El vuelo de Lima a la capital española dura alrededor de 12 horas. Del Aeropuerto Internacional de Barajas al centro de la capital española son aproximadamente 20 minutos. El gasto promedio por persona para pasear por el viejo continente es de US$ 3.500. Aparte de la bolsa de viaje.

PARA DOS
-Suite Kris Aeropuerto 4*
-Novotel 3*
-Mondial 3*
-Pisana Palace 4*
-Holiday Inn 4*
-Hesperia St. Joan Despi 3* LUGARES
-Museo de Benlux (París)
-Basílica de San Vital. (Roma)
-Basílica y Museos del Vaticano. (Italia)
-Poblado de Asís. (Italia)